Marco Teórico

Toda práctica humana necesita de un cuerpo teórico que le otorgue bases sólidas. El Managemente no escapa a estas consideraciones.

 

En el CePAO hemos desarrollado un modelo de consultoría ejecutiva, que reconoce los siguientes pilares:

Los Espacios de Intervención

 Las organizaciones empresariales necesitan generar resultados económicos positivos. Sin ellos, ninguna de las otras metas que se planteen podrán ser alcanzadas. Estos resultados, además, deben ser sostenibles en el tiempo.

 

Dirigir una organización, ya sea una empresa o un grupo de personas dentro de ella, es una tarea compleja. Los objetivos que se plantean son múltiples, y muchas veces contradictorios. Es fundamental, entonces, la habilidad para distinguir claramente los ámbitos que han de ser afectados. Y, en consecuencia, las áreas donde han de manifestarse los resultados.

 

En primer lugar, parece estar bien claro que toda intervención debiera apuntar a generar resultados apreciables en la tarea que la organización desarrolla. El primer ámbito que deseamos modificar, entonces, es el del trabajo o tarea común.

 

Sin embargo, si solamente medimos los resultados en el espacio de la tarea estaremos permaneciendo ciegos a un fenómeno que, por su impacto sobre la misma, reclama ser tenido en consideración.

 

Por lo general, al intentar generar resultados económicos inmediatos, apuntamos al espacio más obvio o evidente. Buscamos modificar directamente la tarea, sin considerar que la misma (que está orientada a lograr un producto) es a su vez el producto de otros procesos menos obvios o menos visibles a simple vista.

 

Al desarrollar una percepción de estos procesos subyacentes, midiendo también el resultado de nuestro accionar sobre los mismos, es posible modificar la calidad del trabajo, ya que hemos de intervenir sobre causales más profundas. Se amplían de esta manera las posibilidades de acción del management , descubriendo puntos de alto poder de palanca dentro del sistema que representa la organización.

 

Uno de estos procesos se centra en la calidad de las relaciones o interacciones que las personas en la organización son capaces de tener y sostener. Todo trabajo conjunto implica la necesidad de mantener relaciones con muchas otras personas, las que juegan distintos papeles (clientes, proveedores, empleados, jefes, gerentes, accionistas, etc.).

 

Estas relaciones no son inocentes, en términos de la calidad de las acciones que somos capaces de generar en forma conjunta, y han de influir enormemente, sin duda alguna, en la calidad de la tarea y del producto final.

 

Por otra parte, estas relaciones están directamente afectadas por otro proceso, con raíces muy profundas, que tiene que ver con la identidad individual de cada una de las personas que forman el sistema. Este ámbito de incumbencia, al que muchas veces llamamos el desarrollo personal, contiene todo aquello que hace a la calidad de la persona individual, al individuo que como tal, forma parte de un sistema que lo contiene, lo abarca y lo supera. Este uno mismo influye dramáticamente en la calidad de las interacciones que la persona es capaz de mantener con los otros individuos.

 

En consecuencia, podemos decir que la tarea o trabajo, resulta ser el producto, la parte visible, de un proceso compuesto por la calidad de las interacciones y la calidad de las personas individuales que participan de la organización.

 

Así, la tarea resulta ser como la punta de un iceberg, cuanto más se vea de ella, más es lo que se encuentra sumergido.

Propuesta de Acción: Negocios Conscientes

 La tecnología de ConVersar® propone una serie de respuestas al desafío de obtener resultados económicos positivos y sostenibles, en un ambiente de productividad y armonía organizacional, y de crecimiento personal.

 

La teoría de la acción que subyace en ConVersar®, se apoya en cuatro pilares fundacionales:

 

  • Un conjunto de prácticas conversacionales orientadas a la acción efectiva

  • Una cultura sustentada en valores

  • La concepción sistémica

  • La ética del Capitalismo

 

Las Bases Teóricas

Resultados

Relaciones

Persona

 Las conversaciones en una Organización Consciente

 

Conversar parece ser un asunto sencillo. Se trata de una habilidad que aparentemente todos manejamos muy bien.

 

Sin embargo, cuando se trata de conversar sobre temas sutiles y complejos, en donde el compromiso con la generación de acciones necesita ser claro, un gran número de dificultades comienzan a dejarse ver. Casi todos hemos experimentado la angustia y la decepción que sobrevienen luego de mantener ciertas conversaciones donde, por mucho que hablemos, no logramos provocar compromiso alguno, no podemos hacer que las cosas sucedan.

 

Una organización inteligente desarrolla un conjunto de prácticas que hacen posible hacerse cargo de esta dificultad, logrando que las personas mejoren notablemente su capacidad para tratar temas trascendentes, con una clara orientación a generar compromisos con las acciones efectivas.

 

Las cuestiones complejas requieren más inteligencia que la de un solo individuo. El problema radica en que al enfrentar situaciones de este tipo, generalmente los equipos irrumpen en comportamientos caracterizados por la rigidez de las posiciones adoptadas, la defensa de la propia opinión, y el ataque a todos aquellos que no la comparten

 

La práctica del Diálogo se presenta como una disciplina sumamente adecuada para lograr avances en el terreno del diseño de conversaciones, aumentar la capacidad de escucha de las personas, y favorecer el trabajo en equipo a partir de una mejor comunicación interpersonal.

 

Durante los programas de diálogo, los participantes aprenden a decir lo que piensan sin agredir y sin frustraciones, a manejar los compromisos mutuos, a explorar los supuestos y creencias más hondamente arraigados y a mantener constantemente un espíritu de indagación y apertura de posibilidades.

 

El Diálogo es mucho más que una técnica para ayudar a las personas a conversar. En realidad, la idea que mueve este tipo de conversación, es lograr nuevas maneras de coordinar las acciones en la organización, a la vez que modificar los modelos mentales con los que diseñamos esas acciones en primer lugar. No busca el acuerdo, sino el compromiso y la visión compartida que conducen al alineamiento.

 

 Los valores 

 

Para lograr que las personas que componen una organización acepten el desafío de mantenerse permanentemente conscientes y de estar siempre dispuestas a aceptar las consecuencias de las propias acciones, es necesario crear un espacio de libertad, responsabilidad y aprendizaje, sustentado sobre los siguientes valores fundamentales:

 

  • La humildad para entender profundamente que los seres humanos actuamos en base a nuestros propios modelos mentales, que siempre son una visión parcial de la realidad.

  • La comprensión profunda, que nos permite ver que siempre hacemos lo mejor que podemos, dados los modelos mentales que guían nuestro entendimiento.

  • El respeto, para comprender el derecho legítimo e inalienable de las personas a poseer sus propios modelos mentales y su propia conciencia.

  • La aspiración, un estado de ánimo que en las organizaciones conscientes alcanza el grado de valor y que nos permite la constante aceptación tanto de los hechos de la realidad como de las posibilidaddes que los mismos nos proponen.

  • La ética de la libertad y la responsabilidad, para elegir y hacernos cargo incondicionalmente de las consecuencias, positivas o negativas, de nuestras elecciones.

 La concepción sistémica 

 

Trabajar en una organización compleja implica muchas veces atravesar situaciones de alta tensión. Al diseñar las acciones que han de hacerse cargo de tales quiebres, generalmente se manifiesta lo que Fred Kofman y Peter Senge describen como:

 

  • Una exagerada fragmentación, resultado de nuestro modelo de pensamiento analítico, que nos lleva a poner el énfasis en las partes que constituyen el fenómeno a explorar, olvidándonos de las fundamentales relaciones entre dichas partes constitutivas.

  • Un pobre entendimiento de la competencia , que nos lleva en demasiadas ocasiones a enfrentarnos con personas con las que debiéramos cooperar.

  • La tendencia a actuar en forma reactiva , que provoca que respondamos a los eventos en lugar de identificar y actuar sobre las causas estructurales.

 

El pensamiento sistémico resulta un paradigma muy acertado para desarrollar una visión distinta, donde la visión del funcionamiento global , la cooperación , y el actuar en forma generativa, son las llaves que abren nuevos horizontes de posibilidades para la organización.

 La ética del Capitalismo

 

A través de los años, la idea prevaleciente sobre lo que significa el verdadero capitalismo ha ido sufriendo transformaciones que han terminado por deformar totalmente los postulados originarios. 

 

La propuesta de Negocios Conscientes retoma los valores básicos de la ética capitalista, hija dilecta en el campo de la Ciencia Económica de los postulados de la Escuela Austríaca. La manera de hacer negocios en una organización o empresa consciente se basa en el respeto incondicional por los individuos, su vida y su propiedad. El inicio de cualquier tipo de agresión contra las personas o contra el producto de la vida de las personas, es decir su propiedad, es considerado un comportamiento vicioso en el dominio moral e improductivo en sus consecuencias prácticas. 

 Toda teoría de la acción se sustenta en bases lógicas que le otorgan su marco conceptual. Sin estos pilares, las acciones no alcanzan efectividad y las personas no logran hacer sentido del mundo que las rodea.

 

En el Centro Para el Aprendizaje en Organizaciones hemos desarrollado una versión de la teoría de las Organizaciones Inteligentes que se nutre de la confluencia y síntesis de una serie de disciplinas. 

 

En primer lugar, hemos tomado de la Ontología del Lenguaje la idea de que los seres humanos somos seres lingüísticos, que vivimos en conversaciones dentro de una deriva discursiva. Todo lo que hacemos, y como somos lo que hacemos, todo lo que somos, ocurre dentro de nuestro lenguaje. La Ontología del Lenguaje nos ha permitido incorporar herramientas conceptuales que aplicamos al Arte de Decir lo Verdadero y al Manejo de Compromisos. 

 

Recorriendo estos caminos, hemos encontrado que el Pensamiento Sistémico es una rama del mismo árbol. Las intuiciones que derivan del pensamiento estructural que propone la disciplina sistémica, potencian enormemente a las nacidas de la Filosofía del Lenguaje. Mientras el Pensamiento Sistémico nos permite ver estructuras e interrelaciones, la Ontología del Lenguaje, a partir de la práctica del Coaching de Aprendiazaje Transformativo, nos habilita para intervenir eficazmente en tales estructuras. 

 

Al recuperar la memoria del todo, comenzamos a tomar conciencia de la forma en que nuestras acciones impactan sobre una realidad mucho más amplia de lo que normalmente advertimos a primera vista. La Etica de la Responsabilidad y la Libertad nos ayuda en gran medida a vivir una vida plena, ocupando un lugar en el mundo desde el cual desarrollamos todo nuestro potencial, haciéndonos cargo de las consecuencias, positivas o negativas, de nuestras propias acciones. 

 

Al hablar de libertad, encontramos en la moderna Teoría del Caos una base teórica sumamente prometedora para resolver la tensión que siempre existe entre creatividad y orden. 

 

La Dinámica de Sistemas, por su parte, nos permite incorporar las herramientas del pensamiento estructural y construir un lenguaje gráfico más adecuado para captar la complejidad de los fenómenos en los que las variables que participan, se influyen mutuamente. 

 

En el plano epistemológico, el aporte de la Biología del Conocimiento resulta fundamental. Esta visión predispone de una manera muy adecuada para incursionar en los distintos postulados y herramientas del Aprendizaje Organizacional.

 ¿Un filósofo en la empresa?

 

La actividad de los negocios es una de las prácticas sociales que más influencia han tenido en el desarrollo humano. A través de ella las sociedades generan riqueza y obtienen nuevas tecnologías. Aquellas sociedades que han sido exitosas en instaurar actividades de negocios han logrado abundancia y progreso. Las que no lo fueron, solamente han conseguido pobreza y postración. 

 

Pero la generación de riqueza no involucra meros movimientos físicos. El trabajo humano está muy lejos de ser la simple repetición de movimientos musculares. El trabajo humano implica la existencia del pensamiento humano. Se vuelve imprescindible, entonces, analizar el papel que el pensamiento humano ha jugado en la evolución del mundo de los negocios.

 

Y, no tenemos dudas, la manera más adecuada de realizar esta exploración, la provee la Filosofía. El desembarco de esta ciencia, madre de todas las otras, en el mundo de las empresas y los negocios se vuelve, entonces, impostergable. No se trata de una "moda", de una excentricidad pasajera, sino de una práctica que, por hacerse cargo de necesidades reales, ha llegado para quedarse.

 

Ya no es novedad que muchas de las más grandes empresas en todo el mundo, están incorporando filósofos a sus equipos de conducción. Bajo una mirada superficial, esto no pasaría de una "rareza" que podría considerarse con escepticismo, cuando no con hilaridad. Sin embargo, la cuestión reviste seriedad para una cada vez mayor lista de grandes empresas líderes, que han decidido incorporar filósofos como cuadros dirigentes o como consultores externos. General Electric, IBM, Google, Sony, Microsoft, Motorola, Ford, Bayer, Unilever y Renault son solamente algunos de los nombres de esta lista.

 

Siendo que es por todos conocido que estos grupos económicos se rigen por un fuerte sentido pragmático. si deciden sumar humanistas a sus equipos de dirección es porque consideran que tal incorporación les permite mejorar la posibilidad de alcanzar los resultados económicos deseados.

 

Pero, ¿qué puede aportar un filósofo al mejoramiento de una empresa? Una empresa es un conjunto de hombres y mujeres que se ensamblan en un sistema, en función de las responsabilidades propias de cada uno de ellos. Todo cuanto haga a esos hombres y mujeres mejores seres humanos, redundará irremediablemente (para bien o para mal) en los resultados que la empresa pueda conseguir. Un ser  humano extraviado, angustiado, insatisfecho o desconcertado es un ser humano con sus aptitudes severamente disminuidas. Y, si bien es absolutamente cierto que nadie puede pensar por el otro, un acompañamiento filosófico ha demostrado ser un soporte nada desdeñable para aquellos que tienen la responsabilidad de conducir grupos humanos.

 

Un filósofo en la empresa puede aportar Pensamiento Crítico para cuestionar y mejorar los cursos de acción, Visión Estratégica para detectar nuevas oportunidades, Reflexión y Mayéutica para la aparición de nuevas ideas, Lógica para mejorar los procesos decisorios, Conciencia Ética, Pensamiento Global, Sentido Estético y Redimensionamiento del Lenguaje.

 El CePAO y el aporte de la Filosofía a las prácticas de Management

 

Dirigir una organización es un asunto complejo. Se plantean objetivos múltiples, los que muchas veces resultan ser contradictorios. El proceso del pensamiento en la disciplina del management debe hacerse cargo de este fenómeno, siendo una de sus tareas fundamentales aportar simpleza allí donde impera la complejidad, armonía allí donde se manifiestan las tensiones y efectividad allí donde imperan la ineficacia o la ineficiencia. 

 

Al incorporar herramientas del pensar filosófico a nuestra visión del management, buscamos ayudar a los responsables de conducir los procesos organizacionales y de obtener los resultados económicos, proporcionándoles un entrenamiento que mejora sus habilidades para revisar, distinguir y modificar sus propios modelos mentales, a la vez que aumentan su capacidad para intervenir en los ajenos.

ConVersar® 

 La práctica de los negocios es una de las actividades humanas más trascendentes. Es a partir de ella que las sociedades humanas logran generar riqueza y abundancia. Todas aquellas sociedades que no han sabido desarrollar la práctica de los negocios, han terminado por generar solamente miseria y pobreza.

 

Por supuesto que tamaña responsabilidad, nada más y nada menos que ser la punta de lanza contra el flagelo de la pobreza, supone que las personas encargadas de llevar adelante las acciones para enfrentar tal desafío, sean competentes y hábiles en varios dominios del saber humano.

 

Es a este dominio del saber, conformado por habilidades y competencias para la conducción, desarrollo y liderazgo de organizaciones, al que conocemos con el nombre de Management.

 

Dentro del campo del management, las capacidades para Pensar mejor, para Comunicar mejor y para Manejar las Emociones, se destacan como competencias medulares.

 

Estas tres habilidades resultan ser un desprendimiento obvio y, a la vez, inevitable del Poder Transformador de la Palabra. Con la palabra, los directores, los gerentes, los líderes y (en general) todos quienes trabajan, piensan, interactúan, establecen estrategias, determinan tácticas y coordinan las acciones.

 

Para quienes tienen responsabilidad de conducción, ejercer con destreza el poder de la palabra se convierte en aquello que marca la diferencia entre el éxito y el fracaso, entre la productividad y el stress.

 

La confluencia de las habilidades para comunicarse, con el pensamiento sistémico, el aprendizaje organizacional y la ética de la responsabilidad permite el surgimiento de una tecnología de management a la que hemos bautizado ConVersar®. Con este neologismo pretendemos condensar el espíritu que mueve e inspira nuestra forma de comprender al Management en particular y al Coaching en general.

 

ConVersar® implica dialogar con otros, hacerlo partícipes de nuestros mundos de sentido, a la vez que aceptar la invitación para compartir los ajenos. Es hablar con otras personas, escucharlas con atención y respeto, e interactuar con ellas desde una plataforma de humildad y comprensión. Implica explorar, estudiar y aprender a practicar las competencias para pensar mejor, comunicarse mejor y manejar mejor las emociones. ConVersar® es, consecuentemente, una práctica de Coaching y Management profundamente comprometida con la generación de acciones y la búsqueda de resultados.

 

A partir de nuestra comprensión de las organizaciones empresariales como redes de compromisos conversacionales, la disciplina del ConVersar® se revela como una técnica sumamente efectiva para alcanzar las Metas de Resultados (Objetivos Económicos) y los Fines Eticos (Objetivos de Procesos).

Modelo de Management por Objetivos y Principios. MOP

 Conducir una organización de negocios, y en rigor cualquier tipo de organización humana, implica tomar decisiones permanentemente. Estas decisiones desembocan luego en las acciones que determinan el éxito o el fracaso de individuos y grupos.

 

El Modelo de Management por Objetivos y Principios desarrollado por César Grinstein sobre la base de las disciplinas que componen ConVersar® , busca constituirse en un “mapa” que ayude a ordenar el proceso de decidir y actuar, explorando cada una de las etapas que lo conforman.

 

Centralizando su atención en la mejor manera de pasar de las ideas a la acción, el MOP ® es una efectiva herramienta para quienes persiguen el doble objetivo de conseguir metas de resultados (beneficios, nivel de ventas, porción del mercado, etc.), sin abandonar ni por un momento los objetivos de procesos (valores y virtudes).

 

En el video que sigue, se puede acceder a una breve explicación del MOP, en la que hemos resumido nuestra visión de las características centrales del proceso de management, presentadas como un conjunto de responsabilidades y habilidades concretas.

 
 
 
 
 

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